
El gobierno bonaerense creó un programa que ayuda a nuevos productores apícolas, con el objetivo de fomentar el crecimiento de la actividad y así generar empleo.
El plan, llamado “Mi primera colmena”, apunta a “promover el desarrollo de la producción apícola” en el ámbito bonaerense con la “facilitación del acceso a insumos a nuevos productores y productoras capacitados que deseen iniciarse en la actividad apícola”. La Dirección Apícola será la responsable de la implementación del programa y la Dirección Provincial de Ganadería dictará las medidas necesarias para su puesta en funcionamiento.
Actualmente, existen en la provincia “unas setecientas cincuenta (750) salas de extracción habilitadas, ciento veintinueve (129) salas de fraccionamiento de miel y unos cinco mil doscientos (5.200) productores apícolas”. En la producción primaria apícola el 17% son productores de la apicultura familiar; el 37%, pequeños productores; 30%, medianos productores; y solo un 16%, grandes productores (que cuentan con el 50% de las colmenas).
“Con la creación del Programa se pretende aumentar la cantidad de productores/as apícolas en la provincia de Buenos Aires, fortalecer el arraigo de los productores/as, afianzar a los productores/as familiares en organizaciones o como productores/as individuales, lograr la mayor cantidad de productores/as capacitados/as en Buenas Prácticas de Manejo y de Manufactura en la producción apícola y el aumento de la comercialización en cadenas cortas de productos en calidad”, sostiene la resolución.
