
Los gremios docentes bonaerenses resolvieron una medida de fuerza de 48 horas para el lunes y martes, en rechazo a la propuesta salarial del gobierno provincial. La protesta impidió el inicio normal de clases y expuso la profundidad del conflicto educativo.
Los docentes bonaerenses resolvieron un paro de 48 horas para el lunes y martes, en medio de una negociación salarial trabada con el gobierno provincial y con fuertes críticas sindicales a la oferta oficial.
La medida fue impulsada por SUTEBA, el gremio mayoritario del sector, que votó por amplia mayoría la huelga y llevó el mandato al congreso de CTERA para nacionalizar el reclamo. También UDOCBA había confirmado la adhesión, mientras otros sectores gremiales se sumaron al rechazo de la propuesta salarial.
El conflicto dejó prácticamente sin inicio normal de clases a la provincia de Buenos Aires y volvió a ubicar la paritaria docente en el centro de la agenda política. Los gremios cuestionaron que la oferta oficial no respondiera a la pérdida de poder adquisitivo y denunciaron que el salario inicial continuaba por debajo de las necesidades básicas del sector.
Desde SUTEBA, Roberto Baradel calificó como un “desprecio a los docentes” el posicionamiento del gobierno provincial y sostuvo que las bases venían reclamando una medida de fuerza contundente. La tensión se había profundizado luego del discurso de la gobernadora María Eugenia Vidal ante la Legislatura bonaerense, donde defendió la postura oficial frente al conflicto.
La Federación de Educadores Bonaerenses también recibió el mandato de sus bases para sumarse a la protesta. En tanto, ATE acompañó la medida con impacto sobre auxiliares y porteros de escuelas, lo que profundizó el alcance del paro en los establecimientos educativos.
El reclamo docente combinó exigencias salariales, pedido de paritaria nacional y rechazo a una negociación que, según los sindicatos, no garantizaba una recomposición real de los ingresos. Del otro lado, el gobierno provincial defendía su oferta y advertía sobre el impacto de las medidas de fuerza en el calendario escolar.
La huelga de 48 horas marcó así un nuevo capítulo de la pulseada entre el Ejecutivo bonaerense y los gremios docentes. Con las aulas vacías y la negociación estancada, el inicio de clases quedó atravesado por una disputa política y salarial que volvió a mostrar el peso del conflicto educativo en la provincia.

