
La Legislatura porteña aprobó la continuidad vitalicia del beneficio que reciben los trabajadores del Gobierno de la Ciudad que participaron de la Guerra de Malvinas. Hasta ahora, el subsidio podía interrumpirse al momento de la jubilación.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una modificación que garantiza que los veteranos de la Guerra de Malvinas que trabajaron para el Gobierno porteño continúen percibiendo el subsidio mensual establecido en 1984 una vez que accedan a la jubilación.
La medida alcanza a los agentes comprendidos en la Ordenanza 39.827 y establece que el beneficio tendrá carácter vitalicio, evitando que el reconocimiento económico se pierda cuando el trabajador deje de estar en actividad o inicie su trámite jubilatorio.
La iniciativa había sido presentada originalmente en 2025 por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad y volvió a tomar impulso luego de que el legislador Andrés La Blunda asumiera la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos, Garantías y Antidiscriminación.
En ese ámbito también fue tratado un proyecto impulsado por el radicalismo con un objetivo similar, lo que permitió avanzar en una respuesta legislativa para los excombatientes que integraron la administración porteña.
Un reconocimiento que continuará después de la jubilación
Durante el debate, La Blunda sostuvo que la reforma no altera el espíritu de la norma sancionada hace más de cuatro décadas, sino que busca actualizarla para impedir que la jubilación implique la pérdida del beneficio.
“Un trabajador puede jubilarse de su empleo, pero nadie se jubila de ser veterano de Malvinas”, expresó el legislador al fundamentar la iniciativa.
El proyecto también contempla la situación particular de los veteranos que, a más de cuatro décadas del conflicto del Atlántico Sur, atraviesan una etapa de la vida en la que pueden enfrentar una reducción de sus ingresos y las consecuencias físicas, sociales y emocionales derivadas de la guerra y la posguerra.
La aprobación ratifica así la continuidad de una política de reconocimiento económico a quienes participaron del conflicto de 1982 y prestaron servicios como trabajadores del Gobierno de la Ciudad.
Para sus impulsores, mantener el beneficio durante la jubilación forma parte de una política permanente de reconocimiento a los veteranos, sus familias y los caídos en Malvinas.

