
La central obrera y las dos CTA cuestionaron la propuesta del sector empresario para actualizar el Salario Mínimo, Vital y Móvil. Los gremios reclamaron llevar el piso a $939.000 en septiembre, mientras que las cámaras ofrecieron aumentos inferiores al 2% mensual.
La reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil terminó sin acuerdo luego de que la CGT y las dos CTA rechazaran la propuesta presentada por el sector empresario y se retiraran del encuentro virtual.
La negociación se realizó este viernes después de nueve meses sin sesiones del organismo tripartito que reúne al Gobierno, las centrales sindicales y las cámaras empresariales.
El Salario Mínimo, Vital y Móvil se encuentra actualmente en $376.600 mensuales y acumula una fuerte pérdida de poder adquisitivo durante los últimos años.
Una diferencia de más de medio millón de pesos
La CGT y las CTA llegaron al encuentro con una posición unificada: reclamaron que el salario mínimo se eleve a $939.000 a partir de septiembre y que posteriormente se actualice siguiendo las previsiones de inflación del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.
El objetivo sindical es que el piso alcance los $987.595 hacia diciembre.
La propuesta de las cámaras empresarias quedó muy lejos de ese planteo. El sector privado ofreció una actualización cercana al 1,8% para septiembre y aumentos de alrededor del 1,7% para los meses siguientes.
La diferencia provocó el rechazo inmediato de las organizaciones sindicales. Tras un cuarto intermedio, la CGT y las dos CTA decidieron abandonar la reunión y dejar sin quórum el plenario.
La CGT cuestionó el funcionamiento del Consejo
Las centrales vienen reclamando además que las reuniones vuelvan a realizarse de manera presencial. La CGT había pedido formalmente al Gobierno modificar la modalidad virtual al considerar que impide una negociación efectiva entre trabajadores y empresarios.
Desde el sindicalismo cuestionaron también que, desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, las reuniones del Consejo hayan terminado reiteradamente sin consenso y que sea finalmente el Poder Ejecutivo el que determine el nuevo salario mínimo.
La discusión se produce en medio del deterioro del ingreso mínimo. Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet estimó que su poder adquisitivo cayó alrededor del 40% entre noviembre de 2023 y julio de 2026.
El salario mínimo no sólo funciona como referencia para trabajadores fuera de los convenios colectivos, sino que también incide sobre prestaciones como el seguro por desempleo.
Sin acuerdo entre empresarios y sindicatos, el Gobierno deberá ahora resolver cómo continuará la actualización del piso salarial. En las anteriores reuniones durante la gestión libertaria, la falta de consenso terminó con aumentos establecidos por decisión de la Secretaría de Trabajo.

